
Nunca me voy a olvidar esta anédota: bien temprano, fui el prmero en llegar a la cafetería para tomar el desayuno. Me senté y me puse a leer el diario.
Habrán pasado un par de minutos, los suficientes para estar concentrado en mi lectura, cuando escucho que me preguntan: ¿Puedo sentarme a desayunar contigo?. Levanté la cabeza y era Mordillo!!!!. No lo podía creer!!!.
De allí en más, compartimos una charla en la que se sumaron los amigos Zé Oliveira (Portugal) y Tomy (Cuba). Uno de esos momentos de mi vida de dibujante que recordaré por siempre.
Más tarde, le pedí a Guillermo un dibujo dedicado para la Revista El Garrotazo:

El dibujo se publicó en El Garrotazo número 4
1 comentario:
Pero qué hermosos mimos y qué buen muñeco! jaja
Saludos!
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